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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Feliz Navidad

Ya sé que es un poco pronto para empezar con tenas navideños y no lo voy a hacer.
Quiero desearos una feliz Navidad por que no estoy seguro de poder volver al blog hasta después de Reyes.
Ahora mismo mi cabeza es el camarote de los Marx. Ideas, proyectos, cálculos, burocracia. Demasiadas cosas, tantas que, al final, ni empiezo ni acabo de solucionar ninguna. Sí, es una de esas épocas.
Lo ficho feliz Navidad a todos

sábado, 9 de diciembre de 2017

Diciembre

Han llegado. Las navidades se han presentado de golpe y nosotros con estos pelos.
Hace poco, aun no hace el mes la vida me ha dado un hachazo de los que literalmente te parten por el eje. De esos de los que no te recuperas, pero no por eso han dejado de llegar.
Llegan, permitidme la cursilada, por que el Niño sigue naciendo, por que en cada nacimiento nace el Niño Dios y nace de nuevo la vida como una segunda creación.
He de decir que estoy un tanto superado por las circunstancias que os imaginaréis y por otras más personales. Todo hay que hacerlo y todo corre prisa, todo es prioritario. No doy para tanto.
Menos mal que el Sr. Trump se ha ocupado de poner en marcha el mecanismo del Apocalipsis y lo mismo no me da ni tiempo a terminar el papeleo.
No hace falta mucho para captar la ofensa de aceptar Jerusalem como capital del estado de Israel. Es una provocación a nivel más alto que se conciba y que pagaremos todos con  sangre. Todos menos el Sr. Trump, por supuesto. ¿Qué si me da miedo? Por supuesto, estamos en manos de un loco al servicio de los grandes lobbys que para eso le han hecho millonario que está eliminando de un plumazo (y no lleva un año) lo que ha costado siglos alcanzar. Sería de alguien más loco que él no temer las consecuencias del paso de ayer y de otros tantos que está dando.
Así que esta Navidad va a ser personalmente triste y universalmente apocalíptica. Pues que bien,

jueves, 30 de noviembre de 2017

El orden de los factores

Entre las muchas majaderías que nos enseñaron el en colegio estaba aquello de "el orden de los factores no altera el producto". Pues era mentira.
Veamos. Un "hombre" (primer factor), una mujer a la que mata (segundo factor), el "hombre" se suida. En este orden el producto es: dos muertos y al menos una familia destrozada..
Si cambiamos el orden de los factores poniendo el tercero en lugar del segundo el producto varía notablemente: un psicópata menos suelto.
Lo peor es que es una epidemia a nivel mundial, sin que nadie parezca decidido a hacer nada.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Noviembre


Antes me gustaba
Noviembre
Siempre.
                               Ya no
Gris-
Opaco y gris.
Antes me gustaba
Noviembre
                               Ya no
Don Juan.
Castañas calientes.
Las flores pintando los camposantos.
Los dulces
La lluvia en los cristales.
Antes me gustaba
Noviembre
                               Ya no
Aquello era
Noviembre.
                               Ya no

martes, 24 de octubre de 2017

Sólo hubo 3


Sólo hubo un bikini: el de rayas

Sólo hubo una lágrima: la que cayó en la arena

Sólo hubo una barcoa: la de Geogie Dan

Sólo hubo una plaga: la de la gripe de 1918

Sólo hubo una ciudad en un verano: Hiroshima 6.7.1945

Sólo hubo un recuerdo: el dolor

Sólo hubo una medalla: la que perdimos

Sólo hubo una niña: la de la curva

Solo hubo una curva: la de las nalgas de las odaliscas

Solo hubo una puntada: la que se dio sin hilo

Solo hubo una vecinita: la de enfrente.

Solo hubo una lotera: obviamente, Doña Manolita

Sólo hubo una playa: la que soñamos

Sólo hubo un corazón frío: el mío

Sólo hubo un cabo: el que tuvo que limpiar el tubo

Sólo hubo una chica: la de ayer

Sólo hubo una idea: la mala

Sólo hubo una enfermedad: la vida

Sólo hubo una muerte: vivir.

Sólo hubo un temor: al olvido

Sólo hubo un halcón: el maltés

Sólo hubo algo que nos quedó: Paris

Sólo hubo un lugar donde quedarnos: en la esquina

Sólo hubo un amado: Antinoo

Sólo hubo una Elena: la Francis
 
Sólo hubo un algo que nos da por ahí mismo: un tacto rectal.

martes, 17 de octubre de 2017

Octubre

En octubre se acaba el almanaque anterior y hoy comenzamos uno nuevo. Vamos a hacerlo con una serie de portadas de Vogue entre los años 10 y los 30 del pasado siglo.


Me gusta Octubre. Un mes apacible, una delicada y cómoda de paso hacia el invierno. Parece que este año no va a ser así, incluso puede que sea tiempo de revolcones históricos. Como historiador  diría que van a ser tiempos muy pero que muy interesantes, aunque no quisiera ser yo quien las estudiara dentro de algunos años. El inolvidable y añorado Terry Prachett dejó escrita una maldición de Mundodisco: “ojalá te toque vivir tiempos interesantes”. Pues eso que tanto tiempo interesante y tanta “jornada histórica” me tienen hasta … las narices por no decir algo malsonante pero quizás más expresivo.
Que uno ya tiene sus años y ¡Qué años! Del 75 al 86 fueron años tan “interesantes” como para toda una vida, y uno espera que aquel guirigay algo, sino todo, hubiera quedado mínimamente encarrilado y avanzando. Pues no. ¡Qué ganas de vivir tiempos aburridos! O por lo menos, no tener que asistir a delirios universales de no sé qué, delirios que hacen a quien no quiera perder la cordura tiene que hacer como que el mundo, simplemente, no fuera con él. Ni siquiera como espectador.
Aquello tan manido  de “paren el mundo que me apeo”, pues eso. El mundo no se ha parado pero no pocos nos hemos apeado ¿o nos han echado?
Y va de citas: “si no haces política, alguien la hará contra ti”, o sea, contra todos.Bueno, no, sólo contra quienes no pertenecemos a su clase, no uso “casta” por qué el término ha sido degradado por el uso y abuso de los recién llegados a ella.
Vamos, que a este octubre hay que defenderlo como mes apacible contra todos los ataques como dijo Benedetti : “Defender la alegría de Dios y de los hombres. También la alegría”. Nos va la cordura en ello.

Entretanto, los incendios. Tenía que arder Troya pero… arde Galicia.

jueves, 12 de octubre de 2017

HISPA ¡QUE?

Mamarrachadas como esta que se veían forzaos los pintores a realizar han hecho, junto a su utilización por los diversos regímenes políticos, han ayudado muy poco a la hora de tratar el tema

Ah, era Hispanidad,. Despistes tengo. No soy patriótico ni patriotero. Es más, todo lo contrario, así que nadie espere que saque bandera alguna ni proclamen nada. Nunca me ha gustado ni ponerme orejeras ni que tiren de las riendas de mi pensamiento. Reconozco que no es fácil, es más, nadie puede lograrlo por completo. Ni fácil ni cómodo. Al pensar por cuenta propia y formar uno se convierte en el Enemigo.  No sé de quien es la letra pero lo cantaba Paco Ibáñez: No, a la gente/no gusta qué/ uno tenga su propia fe/ todos todos me miran mal/ menos los ciegos/ es natural.  Poco o nada se puede añadir sobre este punto.
Por estas fechas siempre hay polémicas sobre si explotación o civilización,  sobre qué es exactamente “Hispanidad” etc., etc. y otro etc. Pesados, cinco siglos con la misma pepla. A veces creo que sólo lo hacen bien para llamar la atención bien por irritar sin más. Y no es que me importe pero no soporto la estupidez ajena ni la propia (pensar que a alguien le interese mi opinión no deja de ser una estupidez por mi parte.
 
 
  Por un momento sustituyamos “Colonización Ibérica” por “Romanización”, creo que ya queda clara la idea. Luces y sombras. La luz, en pintura, oscurece las sombras y sólo éstas pueden resaltar las luces. Contra lo que quieren decirnos el mundo no se entiende si no se mira por Bloques Culturales y sólo por ellos pues determinan todo lo que se quiera pensar, decir o tergiversar;  y de lo que no cabe duda es de que la mal bautizada “Hispanidad” es el Bloque Ibérico, nos pongamos como nos pongamos (Ibero, incluyendo deliberadamente Portugal pues, desde luego los portugueses son más parecidos a nosotros que a los del, por ejemplo, Bloque Extremo Oriental), ¿Celebrarlo? No tengo opinión, ¿Conmemorarlo? Desde luego, aunque sólo sea para recordar al Bloque  Anglo-sajón-germánico que no es el único del planeta.

 
Lo que ha dado en llamarse Hispanidad es al mismo tiempo, una más de las barbaridades que hace el hombre con el hombre y un casi telúrico encuentro que, sin quitar lo dicho, no podía sino abrir los ojos a una nueva concepción del mundo y a un intercambio lamentablemente no sólo cultural pero también y en gran parte cultural. Sin ese encuentro ya no se concibe el mundo, sin ese mal repartido intercambio no entenderíamos nuestra vida cotidiana. El idioma, la religión (que ahí ninguno anduvo fino) y una cierta actitud ante el mundo y la vida, el oro y la plata (que solían acabar en Roma) sin olvidar, es más colocándolos en primer término, ciertos alimentos, garbanzos, tomate, maíz, mi padre recuerda la carne que proporcionó Evita en los años más negros. Entre ellos vinieron dos joyas, la una salvó a media Europa del hambre y digo media por no decir toda (en más de una ocasión): la humilde patata. La otra es realmente un regalo de los dioses (nunca agradeceremos suficiente que lo encontráramos o nos lo regalaran, después de las Religiones del Libro, si hubiera sido antes sería considerado pecaminoso y, desde luego, prohibidísimo),  hablo de ese éxtasis de los sentidos, ese consuelo para el desamor, ese elemento en torno al que han girado celebraciones y meriendas, esa materia prima que alcanza formas y matices inimaginables en textura, sabor, preparación, esa bendición que es el cacao, léase chocolate. Nada de cuanto aportamos a ese nuevo mundo iguala ese regalo. Dejando frivolidades y volviendo al tono pedantesco del principio, sí que me parece algo digno de ser recordado un día en especial, aunque no podamos dejar de hacerlo ninguno, nos debemos demasiado, nos odiamos demasiado y nos amamos demasiado como para dejarlo pasar. En cuanto celebrar o no y de qué modo es harina de otro costal que dependerá siempre del politicastro de turno y que en la Historia ni existirá.
Por cierto, Felicidades a las Pilares.